Vermic - 23 años haciendo tecnología para la educación
La otra cara de la tencología en la educación
Por largo tiempo, la T.V. y los videojuegos han preocupado con justicia a padres y educadores, debido a las consecuencias negativas de diversa índole que pueden inducir, con especial énfasis en el sector infantil. Recientemente Internet se ha unido a estas tecnologías inquietantes, debido a que, al igual que éstas, o incluso en mayor medida, puede hacer llegar a los educandos contenidos inapropiados. Esta preocupación ha dado lugar, en muchos casos, a medidas enérgicas como la prohibición a los pequeños, por parte de los padres o educadores, del acceso a estas tecnologías. ¿Es ésta la solución al problema? Ojalá fuera así de simple. ¿Dejaríamos de usar los autos por temor a los accidentes? La realidad es que la TV, los videojuegos e Internet tienen, como casi todo en la vida, un lado positivo; prohibirlos, sería privar al educando de poderosas herramientas de apoyo para su formación. Las tecnologías en cuestión no solamente son capaces de llevar a la niñez un contenido sano y recreativo, sino que tienen el poder de aportar ingredientes que favorezcan el crecimiento intelectual de los educandos. Las tecnologías citadas no son, por sí mismas, buenas o malas; el uso que de ellas se hace, es lo que determina su virtud.

La televisión

Comúnmente se han utilizado frases como "la caja idiota" para definir a la TV. Esta situación es entendible, debido a que tradicionalmente la televisión ha sido tan mal utilizada, que mucha gente la ve como un elemento nocivo. No obstante, creer que este tipo de frases corresponden a la realidad conlleva el riesgo de desaprovechar el potencial educativo que esta tecnología ofrece.

En efecto, tradicionalmente la TV ha sido desaprovechada, presentando con muy alta frecuencia programas con poco valor, o incluso con contenido negativo, por lo que se ha generalizado la idea de que esta tecnología no solo carece de utilidad para el desarrollo intelectual del educando, sino que incluso puede afectar negativamente su crecimiento cultural. Encasillar a la televisión como algo inútil o hasta perjudicial no sería tan grave si no fuera porque ésta puede convertirse en un excelente aliado para la educación. Dependiendo de su contenido, la TV puede no sólo ser un instrumento de sano entretenimiento, sino que, bien aprovechada, puede significarse como una poderosa herramienta educativa.

Desafortunadamente, hacer buena televisión educativa no es tarea fácil. Muchas veces se ha pensado que los programas que pretenden ser culturales son aburridos por naturaleza, y no son capaces de captar la atención de la audiencia en la misma medida que lo hacen muchos programas con nulo contenido formativo. En efecto, desgraciadamente, han abundado emisiones con excelentes intenciones educativas, pero desafortunados logros. Esto, sin embargo, no quiere decir que no sea posible hacer buena televisión cultural, atractiva y capaz de envolver al teleespectador. En cambio, esto significa que realizar este tipo de programas implica un esfuerzo superior al que usualmente se ha aplicado.

La buena noticia es que el número de ejemplos de buena televisión educativa es cada día mayor. Así por ejemplo, al clásico educativo "Plaza Sésamo", se han unido valiosas emisiones de nuestros días, entre otras muchas: "Barney y sus amigos", "La Computadora del Tiempo", "El mundo del Beakman", "El Mundo Animal de los Kratt", "Vida en Línea" e "Historia Viva", por mencionar sólo algunos. Este afortunado crecimiento en la oferta de excelentes programas con contenido educativo ha dado lugar incluso a la existencia de canales que transmiten principalmente este tipo de programación en nuestro idioma. Discovery Channel, Discovery Kids y Mundo Olé son excelentes ejemplos, cuyas emisiones, sumamente atractivas y con alto valor educativo, demuestran que la TV, bien elaborada, no debe verse como un enemigo de la educación, sino como su poderoso aliado.

Videojuegos

Otra tecnología subentendida la constituyen los videojuegos. Desde su aparición se debaten diversas circunstancias relativas a éstos. Los detractores hablan sobre la "mala influencia" que pueden ejercer sobre los jugadores, por su alto contenido de violencia. Otros encuentran en los videojuegos no sólo un aparato para la recreación, sino un destacado instrumento que ayuda al "desarrollo psicomotriz" del individuo. En este mar de polémicas hay algo que nadie duda: los videojuegos tienen el "poder mágico" de captar vigorosamente la atención del usuario. Esto se debe fundamentalmente a su carácter interactivo. A diferencia de los televidentes, los videojugadores tienen la enorme ventaja de conducir el flujo de los acontecimientos. Es precisamente esta característica la que permite entender porqué los videojuegos pueden convertirse en un poderoso instrumento educativo.

Al igual que los programas de TV, muchos videojuegos se destacan por su contenido educativo nulo o negativo; pero también, como en el caso de la TV, existe una buena cantidad de juegos de video, principalmente hechos para computadoras personales, que no solo ofrecen un placentero momento al jugador, sino que le enriquecen educativamente. Algunos de los principales ejemplos en este género lo constituyen juegos de video como "Math Blaster" o "Reading Blaster" de Davidson, "Carmen San Diego" de Broderbund o, en nuestro idioma, "Castillo de Drácula" u "Olimpiadas de Arnoldo" de Vermic.

Los videojuegos pueden convertirse, al igual que la TV, en valiosos instrumentos en favor de la educación de niños y jóvenes. Satanizar esta tecnología priva al educador de un provechoso recurso.

Internet

Al igual que las dos tecnologías mencionadas anteriormente, el aporte de Internet a la educación se ha convertido en objeto de polémica. Mientras que la mayoría de la gente identifica a la red mundial como un agente de influencia positiva para múltiples ámbitos del quehacer humano, incluido el de la educación, al mismo tiempo existe una justificada preocupación producida de los contenidos negativos que este medio de comunicación puede hacer llegar a los menores de edad.

Es un hecho que Internet se ha convertido en herramienta de trabajo para mucha gente, y lo será en mayor medida conforme pase el tiempo. Además, numerosos sitios con contenido educativo se añaden continuamente a la supercarretera de la información. “Webopedia”, “Study Web”, “Education World”, “Discovery on Line” y “Vermic.com” son solo unos ejemplos. Si se prohibe al niño acceder a este recurso, se estaría postergando la oportunidad de introducir a los educandos en esta inagotable fuente de conocimiento. Para evitar que esto suceda, se han desarrollado diversos programas que restringen el acceso a Internet, de manera que los pequeños no puedan entrar a sitios cuyo contenido sea inadecuado para su edad. Entre estos se destacan: "Net Nanny", "CyberPatrol" y “Specs for Kids". No obstante, sigue siendo la compañía de los padres o educadores, el mejor complemento para la seguridad de los pequeños cibernautas.

La tecnología no debe ser vista como un enemigo de la educación. En cambio, debe ser entendida como un elemento que, bien utilizado, puede servir para nobles fines de enseñanza. Dada la profunda necesidad de elevar la calidad de la educación en nuestra sociedad, no podemos darnos el lujo de desaprovechar herramientas que tienen un enorme potencial didáctico.
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